1º Dar preferencia a los senderistas que nos cruzábamos (tanto de subida como de bajada).
2º No tirar envoltorios ni restos no orgánicos, por supuesto.
3º No salirse de las sendas o pistas marcadas.
4º No derrapar para evitar hacer surcos.
Todo esto lo digo porque desde hace unos 4 años se está prohibiendo en varias zonas el uso de la bici (Parque de la Font Roja, por ejemplo) porque los ciclistas parece que seamos delincuentes y además se nos equipara con moteros o quads (¡¡Ay señor¡¡) es decir, lo que para cualquier persona es una actividad donde se mezcla el esfuerzo físico con el disfrute de la naturaleza, para los políticos de traje y corbata es una actividad que contamina y degrada el medio y además es "incompatible" con otros usos, y en vez de regular dicha practica como hacen en otras Comunidades Autónomas creando rutas e itinerarios específicos, se no prohibe hacer deporte en la montaña, recluyéndonos a carreteras infestadas de vehículos a motor.